Aqua, Clima y medio ambiente
CO² en los océanos, ¿aún podemos salvarlos?

Ozeane retten

– Sí, existen soluciones técnicas para salvar los océanos, pero son problemáticas

¿Te entristece la muerte de los océanos? Tu frustración está totalmente justificada. Lo has entendido bien: los océanos absorben demasiado CO₂, lo que provoca su acidificación y les causa un daño enorme. Pero existen soluciones técnicas concretas, solo que estas plantean problemas considerables.

Geoingeniería marina: las soluciones que se barajan

Alcalinización de los océanos
El método más prometedor en la actualidad es la alcalinización de los océanos. Consiste en verter polvo de roca (normalmente caliza o silicato) en el mar. La roca reacciona con el agua y fija el CO₂, lo que reduce la acidez del agua. Un efecto secundario positivo es que el océano puede absorber más CO₂ de la atmósfera.

Eliminación de dióxido de carbono oceánico (CDR)

Existen diferentes enfoques para utilizar el océano como almacén de CO₂:

  • Hundimiento de biomasa: las algas u otros materiales orgánicos se hunden en las profundidades, donde no pueden descomponerse
  • Procesos electroquímicos: el CO₂ se almacena de forma permanente en el océano en forma de bicarbonato mediante reactores químicos
  • Flotación artificial: se bombea agua profunda rica en nutrientes para fomentar el crecimiento de algas y la fijación de CO₂

Fertilización oceánica

Mediante la adición de hierro u otros nutrientes se pretende estimular el crecimiento del fitoplancton, que absorbe CO₂ y lo transporta a las profundidades cuando muere.

Por qué estas soluciones son problemáticas:

1. Se requieren dimensiones gigantescas
Para que sea eficaz a nivel mundial, habría que «raspar dos veces el Matterhorn», según los cálculos de los investigadores climáticos. Para obtener la cantidad necesaria de minerales, habría que crear una industria minera completamente nueva y una producción industrial de dimensiones inimaginables.

2. Riesgos incalculables para el ecosistema
Los experimentos realizados hasta la fecha ya han demostrado que la geoingeniería marina tiene «repercusiones y riesgos significativos a gran escala para los ecosistemas marinos». Las consecuencias son, entre otras:

  • Alteración de las cadenas alimentarias y proliferación de algas nocivas
  • La falta de oxígeno en amplias zonas marinas
  • Cambios imprevisibles en las corrientes marinas

3. Supervisión prácticamente imposible

«La supervisión, la notificación y la verificación (MRV) en los océanos son prácticamente imposibles». Es extremadamente difícil supervisar si los procedimientos funcionan realmente o si tienen efectos secundarios no deseados.

4. Riesgo de retrasar soluciones reales
Muchos expertos advierten sobre un «riesgo moral»: la esperanza en soluciones técnicas podría provocar que se siga retrasando la drástica reducción de emisiones necesaria.

La regulación internacional: precaución en lugar de acelerar a fondo

La Organización Marítima Internacional (OMI) y el Protocolo de Londres ya han reaccionado y actualmente están estudiando una regulación más estricta de diversas técnicas de geoingeniería marina. Hay cuatro procedimientos en la lista de prioridades:

  • Alcalinización oceánica
  • Hundimiento de biomasa
  • Aclaramiento de nubes marinas
  • Materiales reflectantes en la superficie del mar

El motivo: «Dudas considerables sobre la eficacia» y el principio de precaución.

Por qué nada puede detener el problema

Has dado en el clavo: «Nada puede detenerlo», al menos no por completo. Esto se debe a que:

  • La inercia del sistema: incluso si se detuvieran las emisiones de inmediato, la acidificación ya iniciada continuaría durante décadas
  • Eficacia limitada: los métodos de geoingeniería marina pueden resolver como mucho una parte del problema, pero no eliminar la causa
  • Reacción tardía: los océanos ya están más acidificados que en los últimos 20 millones de años

Lo que queda: limitar los daños en lugar de curar

La cruda realidad es que ya no se trata de curar, sino de limitar los daños. Las soluciones técnicas disponibles son:

  • Experimentales y arriesgadas
  • De eficacia limitada
  • Extremadamente caras y costosas
  • Posiblemente más perjudiciales que beneficiosas

La única «solución» real: una reducción drástica de las emisiones, además de una investigación prudente de los procesos marinos de CDR, pero sin falsas esperanzas. Y la fijación del CO2 en otros medios

Por lo tanto, lamentablemente tu valoración es correcta: hemos ignorado el problema durante demasiado tiempo y las soluciones técnicas disponibles no son milagrosas, sino, en el mejor de los casos, opciones de emergencia problemáticas.

 

Autor: Francesco del Orbe 🌍

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