– las temperaturas y sus consecuencias
Los suelos descubiertos son un problema creciente, especialmente durante los períodos prolongados de calor y sequía. Se calientan intensamente bajo la radiación solar directa, a menudo incluso más que el asfalto, porque el suelo agrícola conduce peor el calor y sus poros de aire actúan como aislantes, haciendo que la superficie se caliente de forma extrema. Las mediciones muestran que las temperaturas en la superficie de suelos trabajados y descubiertos pueden superar regularmente los 50 °C en verano, alcanzando en casos extremos hasta 60 °C.
Consecuencias de los suelos descubiertos
- Daño a la vida del suelo: el calor extremo mata organismos esenciales del suelo, como bacterias y hongos, indispensables para la fertilidad y la formación de humus. Ya a partir de 30 °C muchos organismos dejan de trabajar, y a 44 °C mueren.
- Descomposición del humus: la muerte de la vida del suelo y la dominancia de bacterias tolerantes al calor, que descomponen principalmente la materia orgánica, provocan la pérdida de humus. A largo plazo, esto debilita la estructura del suelo y su fertilidad.
- Mayor erosión: sin agregados estables y una cobertura vegetal protectora, el suelo es más susceptible a la erosión por viento y agua. Las lluvias intensas provocan un mayor escurrimiento superficial y la pérdida de suelo fértil y nutrientes.
- Escasez de agua: los suelos descubiertos se secan más rápido, ya que aumenta la evaporación y el agua deja de almacenarse eficazmente. La humedad del suelo disminuye, lo que debilita aún más el crecimiento de las plantas y la biología del suelo.
- Pérdida de nutrientes: la erosión y el lavado provocan la pérdida de nutrientes valiosos que dejan de estar disponibles para las plantas.
Medidas contra el sobrecalentamiento del suelo
- Cobertura del suelo: el abono verde, los cultivos intermedios o las capas de mantillo protegen el suelo de la radiación solar directa y reducen significativamente la temperatura de la superficie, a menudo en 15 a 20 °C en comparación con las superficies descubiertas.
- Diversidad de plantas: los cultivos mixtos y las mezclas de cultivos intermedios diversos crean varias capas de follaje que proporcionan sombra adicional y conservan la humedad del suelo.
- Reducción del laboreo: la siembra directa y la siembra sobre mantillo ayudan a estabilizar la estructura del suelo y a reducir la evaporación.

Conclusión
Los suelos descubiertos están especialmente amenazados en tiempos de cambio climático. Se calientan de manera extrema, pierden fertilidad y son vulnerables a la erosión y la pérdida de humus. Una cobertura permanente del suelo es una de las medidas más importantes para conservar la fertilidad del suelo y mitigar los efectos negativos del calor y la sequía.
Autor: Francesco del Orbe 🌍
